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Una vez más forjando historia. Esta vez fue el turno de los sub-19, quienes levantaron la Copa de Campeones de su categoría a punta de empuje y pundonor. Díaz, Macaya y Valle fueron nuevamente la punta de lanza de todo un plantel que tenía un hambre enorme de gloria. Una finalísima de aquellas para recordar fue la que se vivió en el césped de la número uno, donde encontraron en un Liceo Politécnico de Pueblo Nuevo un rival de temer.
Para usar una frase del bronce, hay que decir que fue un partido 'no apto para cardíacos'- Sufrido hasta los últimos suspiros. Sin embargo, hay que rescatar la hidalguía de los rivales. Un Liceo Politécnico que vendió cara su derrota, y una UFRO sub-19 que tuvo el coraje de dar vuelta un marcador que normalmente le fue adverso.
El partido no podía comenzar peor para la UFRO. Era sin duda el equipo con todos los pergaminos de llevarse este torneo. Jugando de local, invicto y con un plantel rico en experiencia. Al otro lado, el Liceo Politécnico enmudecía la parcialidad universitaria en dos ocasiones y quedaba 2-0 a poco de finalizar el primer tiempo. ¡ Se abrieron ! gritaba desconsolado el arquero Ignacio Álvarez a la barrera, tras ser batido por segunda vez en el partido tras un tiro libre. De inmediato los dirigidos del profesor Campos sintieron el golpe. Un balde de agua fría que se entibió un poco tras el gol que dos minutos más tarde marcó Cristian Valle para descontar. El 2-2 no se hizo esperar, la UFRO atacaba con todo y se jugaba sólo en el área visitante. La superioridad física hizo mella en la defensa del Politécnico de Pueblo Nuevo, y Paolo Macaya igualó las acciones. Con este resultado bajo el brazo, ambas escuadras se fueron al descanso. Puro pulmón
El segundo tiempo comenzó con una sub-19 dominante. Centros caían desde ambos costados pero los delanteros universitarios no eran capaces de embocarla para sacar ventaja. En estos minutos fue cuando el portero visitante sacó chapa de 'crac', tras conjurar una y otra vez los ataques rivales. Como bien dice el viejo adagio del fútbol, 'gol que no se convierte en un lado, se realiza en el otro'. Un dudoso penal permitió al Politécnico ponerse en ventaja 3 a 2 cuando restaban menos de diez minutos para el final. Parecía que aquella ilusión se podía apagar, puesto que nuevamente el camino se ponía cuesta arriba. A batallar, machacar otra vez en el área contraria, hasta que apareció quien tenía que aparecer. Claudio Díaz, el mismo que había logrado dar vuelta el marcador en el UNISUR, no se olvidó de aquella épica historia, y nuevamente marcó un golazo para devolverle el alma al cuerpo a toda la parcialidad universitaria. 3 a 3 y la UFRO fue por más. Los penales se veían venir, cuando nuevamente Díaz se saca la marca, remata y el rebote lo vuelve a capturar para inflar la red por segunda vez en los noventa minutos. 4 a 3 el marcador, y los liceanos sintieron diluirse sus ambiciones de victoria.
Pero faltaba la guinda de la torta. Como en toda la tarde, Claudio Díaz se fue por la banda izquierda y esta vez miró a Valle que venía destapado por la derecha. La codicia del goleador hubiese optado por marcar su hat-trick personal, sin embargo estos chicos juegan como un todo. Díaz miró a Valle y dos segundos más tarde, éste último recibió el centro de su compañero para anotar el 5 a 3 final y liquidar el encuentro.
Impresiones
" Estoy muy contento. Creo que se vio reflejado el trabajo de todo este tiempo. Satisfecho de cómo se jugó. Pasamos un susto de más, pero el Liceo tenía un muy buen equipo. Fue un partido tremendamente apretado, tuvimos que usar todas nuestras armas para alcanzar a nuestro rival. El partido fue espectacular, un partido de mucho vértigo donde el que hizo mejor las cosas se llevó el encuentro", señaló el DT de este equipo, profesor Víctor Hugo Campos. Consultado sobre su sensación cuando la UFRO iba en desventaja señaló que "confiaba mucho en los jugadores, se veía muy difícil, pero estábamos llegando. Si empatábamos sabía que íbamos a ganar.Creo que la esperanza se compensa con las ganas", explicó. Además, el técnico se dio el tiempo de explicar que "hay equipo para el Nacional del próximo año, hay equipo para los mechones del próximo año, hay un plantel de 50 jugadores y elegiremos a los mejores para ir al Campeonato Nacional", enfatizó el estratega. Por su parte, el héroe de la jornada, Claudio Díaz señaló que " creo que tuvimos simple mala suerte. Estamos acostumbrados a sufrir en las finales, pero hoy supimos sacar la garra nuevamente. Gracias a Dios me tocó marcar dos goles y quedarnos con el campeonato". Una actuación que estuvo en duda hasta el último minuto, ya que " la semana pasada estuve con fatiga muscular y el martes me diagnosticaron una contractura. Pero el kinesiólogo me dio el visto bueno para poder jugar", señaló el goleador que finalmente puntualizó que " somos un plantel y lo importante es hacer los goles y no quién los hace. Creo que ha primado el compañerismo", explicó.
Quién fue una de las grandes ausencias junto a Andrés Matus, también se dio el tiempo de conversar con ufrodeportes.cl. Se trata de Edmundo Araneda, más conocido por sus compañeros como "choca'o", ya que infortunadamente sufrió un accidente en la primera parte del año. Sin embargo, Edmundo tuvo la fortaleza de seguir acompañando a este seleccionado y explicó que " tenía la confianza en la totalidad del equipo, sabía que podían dar vuelta el partido. Los goles fueron esfuerzo de todo el equipo. Desde afuera se les da ánimo, porque al final se logro el objetivo que es lo principal. Me siento orgulloso por llevar esta medalla, me siento más parte de la universidad, me siento una persona realizada porque ya cumplimos el primer paso que era ganar el sub-19. Ahora nos queda el otro año clasificar al Nacional", destacó el alumno de Educación Física de la Universidad de La Frontera. |